Veo el silencio pasar frente mis ojos, un silencio efímero, pero no por eso menos cruel
La vida se nos va al ir juntando todos esos espacios en donde no hay nada, ni nadie, solo estas tú.
Y te haces parte de esa nada tan dolorosa, tan triste, tan... solitaria
De la cual en un comienzo quieres ser parte, pero al darte cuenta que al entrar no hay vuelta atrás quieres huir, quieres correr, pero no, no se puede.
Este silencio cruel, maldito, se apodera de tu ser y no puedes parar e oírlo, no puedes escapar, no puedes hacer nada para romperlo.
Solo esa persona especial, esa persona que también eres tú puede ayudarte y sacarte de ese silencio cruel y llevarte a un espacio donde están solos, pero juntos; con el mismo silencio, pero esta vez no es doloroso, esta vez es eterno y de amor.
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e hënë, 21 prill 2008
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