e hënë, 24 nëntor 2008

"Cariño, si, cariño creo que fue lo que siempre y a su modo nos pidió. Ya es tarde. Saberlo no nos sirve para nada más que para aumentar nuestro sentimiento de culpa, mejor, olvidémosla". Dijo su madre cuando se enteró que su hija, la tonta, fea y gorda se suicidó. Al parecer nunca notó su presencia, jamás notó que en vez de pastillas ella necesitaba amo. Nunca fue una buena madre, pero tampoco se arrepintió. Hizo daño y lo sabía, mas solo olvidó. Para consolarse la culpó de haberle arruinado la vida, de no haberla dejado disfrutar su juventud, de hecho pensó en ver la muerte de su hija como una venganza, una venganza que se dio sin que ella la planificara, porque ella lo hubiera hecho mejor.
Ahora esta madre está en el purgatorio, mientras que su hija es feliz en el infierno...